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CANTO A AMERICA INDIA
Desde el mar a la montaña te he recorrido
Andando en tus senderos de esperanza
Desde el ancho y sucio Río de la Plata
A las nevadas cumbres del Andino
Recorrí mil senderos y caminos
Donde yacen las piedras calcinadas
Muchas de las cuales están grabadas
¡Leyendas que hoy… nadie ha comprendido!
Recorriendo tus ríos y vertientes
El camino del los coyas en el nordeste
Y la selva impenetrable que se yergue
Como testigo de una raza ¡hoy latente!
En el sur anduve entre tus cerros
Entre lagos y ríos de vertientes
Patagonia desolada y sin gente
Y el Fitz Roy perdido en la nieve
Asi muchas de las tribus del pasado
De la isla sin cesar desaparecen
Y no quedan ya rastros de esta gente
Perdidas en el tiempo para siempre
Los yamanes son razas olvidadas
Los tehuelches no están en el presente
Patagones una raza ya perdida
Solamente algún mapuche y poca gente
Patagonia desolada… ¡Tierra agreste!
Indómitas naciones de otra gente
Se aferraron a tu suelo y por valientes
¡Dos pesos por oreja!... Fue su suerte
Luego al norte los matacos y los whichis
Aun claman inútilmente mejor suerte
Los dejaron para siempre olvidados
Y librados asi a su propia suerte
¡Cuantas razas dueñas de esta tierra!
Masacradas por los “gringos” indecentes
O quienes se apropiaran de sus lares
¡El dinero ya lo ves…todo lo puede!
¿Cuántas razas había en esta tierra?
¿Y cuantas todavía sobreviven?
¿Qué fue de ellas en solo pocos siglos?
…el silencio me responde y no me sirve
No sirve ni lo hecho por el hombre
Ni sirve que a los nativos los marginen
Son dueños de la tierra por derecho
Aunque a poderosos esto los lastime
Son realmente los dueños del pasado
Raza americana en sus confines
Miles de pueblos fueron masacrados
Y su piel dorada aun persiste
Y están esas simientes en todos lados
En los cañadones del altiplano
En las selvas del Chaco y Misiones
En las sierras, cuchillas y los socavones
Están en las pampas y en playas doradas
En la Patagonia y en las mil montañas
Y aunque nada queda ya de estas razas
Nos queda el recuerdo que ellas legaran
Desde el Cabo de Hornos. Hasta la Quiaca
Desde nuestras costas hasta la montaña
Y aunque están sin tierra, por arteras mañas
¡Son estos mis hermanos padres de mi raza!
Están ocultando asi todas sus desgracias
Viviendo sus pobres vidas sin tener ya nada
Y afloran imponentes como nación hermana
En sus camarucos y también en chayas
En los loncomeos que alguno tristemente canta
Al cantarle al mundo asi su desgracia
O van por senderos de piedra soleadas
Tañendo muy tristes sus curtidas cajas
Y son los hermanos caídos en desgracia
Pueblos olvidados que nadie rescata
SIMPLEMENTE INDIOS, asi los llaman
Los dueños de la tierra que a ellos quitaran
¡SI EL MUNDO SUPIERA lo que a ellos pasa!
Marty Sanders
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